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Coatlicue vuelve a parir
Como estaba escrito en la piedra / como aconteciera ayer
cuando al dolor de parto cayeron las paredes del templo
colgada la cabeza de Coyolxauhqui en los faldeos
de la montaña / su cuerpo desmembrado al pie de los noventa
y nueve escalones de granito / así brama el jaguar olisqueando
el tufo de los licores placentarios y el agua puerperal de la gran
madre / acuclillada a punto de alumbrar un nuevo hijo del colibrí
predestinado a quebrantar los hierros y derretir al calor fundente
de su lengua la humillación y los candados / ay de los carceleros
y los fatídicos fecales / ay de los mentirosos tranquilizadores
de conciencia y los avaros cómitres / ay de los senescales
del cohecho / los descuartizadores de sueños y esperanzas
y los impíos menestrales / con espasmos de parto y estrépito
de cordilleras y volcanes van las manos campesinas tejiendo
la urdimbre silenciosa / entramando a pie firme la muralla.
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